

La recién nombrada presidenta de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla, Rosa Isela Sánchez Soya, descartó que su nombramiento se trate de una imposición y pidió un voto de confianza para trabajar al frente del organismo.
En entrevista posterior a rendir protesta en el Congreso del Estado, la abogada exigió dejar de lado las especulaciones que la vinculan con el gobernador electo, Alejandro Armenta Mier.
Aseguró que no tiene ninguna relación con el mandatario ni con el partido Morena, afirmando que su trabajo como titular de la CDH será apartidista y de puertas abiertas.
“Yo creo que ya hay que dejar el tema por la paz y que me permitan trabajar, que también puedan ver mi trabajo y me conozcan como soy (…) yo no tengo afinidad con nadie, mi labor tiene que ser apartidista”, dijo.
Esto luego de que se diera a conocer que su hija, Alexa Espidio Sánchez, es diputada local suplente de Morena por el Distrito 16 de Puebla capital.
Además de que su exesposo, Alejandro Espidio, será el próximo titular de la Secretaría de la Función Pública en el gabinete del gobernador electo, Alejandro Armenta.