Sube a 60 pesos el peaje de la autopista Puebla–Atlixco

Josél Moctezuma

A partir de este sábado 17 de enero 2026, el costo del peaje en la autopista Puebla–Atlixco registró un nuevo incremento, al pasar de 57 a 60 pesos para automóviles particulares, lo que representa un aumento de tres pesos, 60 pesos por un trayecto de 25 kilómetros, lo que la única entre las autopistas más caras del país.

El ajuste entró en vigor la noche del 16 de enero en la caseta ubicada sobre la Vía Atlixcáyotl, sin previo aviso oficial a los usuarios.

De acuerdo con la tarifa actualizada, las motocicletas pagan 30 pesos, mientras que los autobuses de dos ejes cubren un monto de 138 pesos, entre otras categorías vehiculares.

El incremento se da en un contexto de obras de reubicación de la caseta y durante un periodo de alta afluencia vehicular, lo que ha generado inconformidad entre automovilistas, particularmente entre estudiantes y trabajadores que utilizan esta vía de manera cotidiana para trasladarse de Atlixco a la capital poblana.
Si bien la autopista permite reducir hasta en 60 por ciento el tiempo de traslado en un tramo aproximado de 30 kilómetros, usuarios señalaron la falta de información oficial, así como deficiencias en materia de seguridad y atención a emergencias, entre ellas la ausencia de una unidad prehospitalaria permanente.

Hasta el momento, la empresa PINFRA, concesionaria, no ha emitido un posicionamiento público detallando las razones del ajuste ni las mejoras asociadas al aumento tarifario.

Incrementos de costos que han impactado el inicio de 2026

Además del aumento en el peaje Puebla–Atlixco, durante el arranque de 2026 se han registrado o percibido incrementos en distintos rubros que afectan la economía cotidiana:

Peajes carreteros en diversas autopistas del país

Servicios básicos como agua y predial (actualizaciones anuales)

Trámites vehiculares y derechos administrativos

Productos de la canasta básica, con variaciones por inflación

Gas LP y combustibles, sujetos a ajustes periódicos

Colegiaturas y servicios educativos privados

El común denominador: el costo de vivir y moverse sigue al alza, mientras el ciudadano ajusta el cinturón y hace malabares para llegar a fin de mes.