

López Dóriga
Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, fue sentenciado a 38 años de cárcel por cinco cargos relacionados con el narcotráfico.
Por cada uno de los cuatro primeros cargos, el exfuncionario mexicano fue sentenciado a 460 años de cárcel. Por el quinto y último cargo, recibió sentencia de seis meses.
Todas las sentencias correrán concurrentemente, es decir, que García Luna pasará en total 460 meses encarcelado; además, se le tomarán en cuenta los cinco años que ya ha permanecido interno.
García Luna, de 56 años, que escuchó impertérrito la sentencia, fue el máximo responsable de la seguridad pública en el sexenio de Felipe Calderón, en el gobierno de 2006 a 2012, época en la que tuvo bajo su responsabilidad toda la estrategia de lucha antinarcóticos.
El juez Brian Cogan, en su discurso final en el que leyó la sentencia, lo acusó de haber llevado una doble vida, “compatibilizando su papel en una entrañable familia con otro como facilitador de una gran empresa criminal” al servicio del Cártel de Sinaloa.
Por su parte, al salir de la corte, el abogado de García Luna, César de Castro, declaró su desacuerdo con las declaraciones del juez. “Aunque respetamos inmensamente al juez Cogan, estamos en desacuerdo con su creencia de que García Luna vivía una vida doble, él ha vivido una sola vida, y esa vida estuvo dedicada al servicio público”.
Se trata del más alto funcionario mexicano condenado hasta el momento en Estados Unidos, y su caso se suma al de otros mandatarios, como el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado el pasado junio a 45 años de cárcel, también por delitos de narcotráfico.