
Canal 80 de Atlixco
Cada cuarto viernes de Cuaresma, la comunidad de Santiago Tetla, Huaquechula, Puebla se llena de fe y tradición para celebrar la fiesta patronal en honor al Señor de Esquipulas, conocido entre los fieles como el milagroso Cristo Negro.
Este 2026, la celebración cumple 166 años de historia, consolidándose como una de las festividades religiosas más importantes de la región. La sagrada imagen es venerada en la iglesia de Templo de Santiago Apóstol de Santiago Tetla, donde cada año llegan cientos de peregrinos para agradecer los favores recibidos.
⛪ Una devoción que nació en 1860
De acuerdo con el cronista municipal de Huaquechula, Puebla, Silverio Reyes Sarmiento, la historia de esta devoción se remonta a 1860, cuando según relata un lienzo resguardado en el templo la imagen del Señor de Esquipulas se manifestó al señor Trinidad Santos, expresando su deseo de permanecer en la comunidad.
Con el paso de los años, la fe hacia esta imagen creció entre los habitantes y peregrinos. Incluso se tiene registro de que en 1867 el obispo de Chilapa, Guerrero otorgó indulgencias a los fieles que veneraran la imagen, hecho documentado por el presbítero José María Pérez y Cazares.
✝️ ¿Por qué el Señor de Esquipulas es negro?
La devoción al Cristo Negro tiene origen en la imagen del Cristo Negro de Esquipulas, venerada en la Basílica de Basílica del Señor de Esquipulas en Esquipulas, Guatemala, una de las advocaciones de Cristo más populares en América Latina.
Existen varias explicaciones sobre su característico color oscuro. Una de las más aceptadas señala que la madera utilizada para tallar la imagen originalmente era clara, pero con el paso de los siglos el humo de velas, el incienso y la oxidación de los materiales fueron oscureciendo la escultura.
Otra interpretación simbólica indica que el color negro representa la cercanía de Cristo con los pueblos indígenas y mestizos de América, convirtiéndose en un símbolo de fe profundamente arraigado en las comunidades.
Con el tiempo, esta devoción se extendió por México y Centroamérica, llegando también a Puebla, donde comunidades como Santiago Tetla mantienen viva la tradición.
🚶 Peregrinaciones y fervor
Durante la festividad, más de 20 hermandades religiosas provenientes de Morelos, Tlaxcala, Puebla y el Estado de México se dan cita en el santuario.
Muchos peregrinos llegan a pie o en bicicleta, como muestra de fe y agradecimiento por los milagros atribuidos al Cristo Negro.
La jornada incluye oraciones de vísperas, mañanitas, procesiones y misas solemnes, donde los fieles depositan milagritos y exvotos como símbolo de gratitud por los favores concedidos.
🎉 Fe, tradición y gastronomía
Además del carácter religioso, la festividad se ha convertido en una de las ferias más grandes de la región, donde visitantes disfrutan de la gastronomía tradicional como tortas de camarón, palanquetas, dulces típicos y nieves artesanales.
Así, entre rezos, música, peregrinaciones y sabores tradicionales, la devoción al Señor de Esquipulas continúa viva después de más de un siglo y medio, reafirmando la identidad religiosa y cultural de Huaquechula y sus comunidades.










