
José Antonio de la Vega Moreno
Arañando los cien días de gobierno de Alejandro Armenta Mier, la gobernabilidad está sentida.
Habrá algo que ajustar.
Sin duda.
Veamos.
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la semana que dejamos atrás, mostró estar trastocada por negros intereses.
Intereses que van a un solo objetivo, desestabilizar el trabajo de María Lilia Cedillo Ramírez y evitar su reelección.
Los negros intereses están de vuelta al interior de la Máxima casa de estudios.
Malas señales, política-estudiantil, política-académica y claro, una mala señal política-social, poner el pie a la BUAP por intereses.
Dejar que la BUAP se contamine, Puebla en lo social se convulsiona.
Dejar que la BUAP sea lacerada en su tranquilidad, es un monstruo grande y pisa fuerte.
La BUAP convulsionada a derrocado gobernadores.
También la gobernabilidad en el estado se tras toca cuando dos elementos policiacos son ejecutados en cumplimiento de su deber.
Cuando se observa un fin de semana sangriento.
Cuando nunca se veía vandalismo en tiendas de conveniencia, ojalá no se normalicen.
La gobernabilidad se trastoca, cuando se sugiere de una autoridad a otra, cambios, relevos, ajustes.
Cuando se debería actuar de manera coordinada. De manera conjunta.
Ojalá que el Estado de Puebla, no se guanajuatise.
Ahí hay dos cuerpos de elementos policiacos sin vida, que así lo esperan.