

Para sanar las fracturas internas de cara al proceso electoral de 2027, la dirigencia nacional del PAN, encabezada por Jorge Romero, puso en marcha una “operación cicatriz” en Puebla.
El líder estatal del partido, Mario Riestra Piña, confirmó que ya se sostuvieron las primeras reuniones de conciliación con el exalcalde Eduardo Rivera Pérez para afianzar la unidad interna.
En ruedas de prensa, calificó como productivos los encuentros con Jorge Romero y adelantó que la siguiente en sumarse a estas mesas de trabajo será la diputada federal Genoveva Huerta.
El dirigente estatal advirtió que la cohesión interna no se da por decreto, sino que requiere una reconstrucción paulatina de confianza y discreción para asegurar el éxito de las negociaciones.
“Nuestro dirigente nacional, de manera permanente, platica con todos los grupos, expresiones y liderazgos. En Puebla no es la excepción. Esto tiene que ver con la construcción permanente de un entorno de unidad, de conciliación, de cara al 2027”, comentó.
Con el respaldo del delegado nacional, Daniel Chimal, el panismo poblano busca definir reglas claras y equitativas que garanticen la postulación de los perfiles más competitivos en los próximos comicios.









