

La dirigencia estatal de Morena justificó la proliferación de bardas políticas rumbo al 2027, calificándolas como “muestras de apoyo espontáneas” de la ciudadanía y deslindando a sus aspirantes de cualquier estrategia de promoción personalizada.
La presidenta del partido, Olga Lucía Romero Garci-Crespo, aseguró que las pintas —incluidas las que promocionan su nombre en Tehuacán— no violan la ley, ya que no existe un proceso electoral en curso.
En ese sentido, afirmó que las bardas son impulsadas por militantes y no por los propios interesados.
El vocero Agustín Guerrero responsabilizó a las legislaciones pasadas (PAN-PRI) de crear lagunas que permiten el uso de espectaculares y bardas fuera de tiempos oficiales.
Ante las amenazas de denuncia de Mario Riestra, la dirigencia reviró que la oposición incurre en las mismas prácticas y carece de autoridad moral para criticar.
“Muchas de estas bardas son el reflejo de lo que quiere la misma ciudadanía. Muchas veces son los mismos militantes los que las generan (…) yo he visto también muchísimas bardas de algunos personajes del PAN, yo creo que el buen juez por su casa empieza”, comentó.















