
Carlos Gómez / @gomezcarlos79
La visita del líder nacional del PAN, Marko Cortés, a Puebla se puede resumir en dos aspectos clave: dio la espalda a su otrora aliada, Genoveva Huerta, y respaldó a Eduardo Rivera rumbo al 2024.
El proceso interno ya es cosa del pasado, dijo el líder nacional y con eso dio carpetazo a las impugnaciones hechas por Genoveva Huerta.
Así es la política.
Para Marko Cortés el nuevo líder moral del PAN en Puebla se llama Eduardo Rivera y con él hará los acuerdos correspondientes rumbo al 2024.
Así que Genoveva Huerta y su grupo deberán de reinventarse lo más pronto posible antes que en el 2024 se queden prácticamente con muy poco o sin nada.
El otro aspecto fundamental de la visita es Marko Cortés, es el espaldarazo a Lalo Rivera rumbo al 2024.
El líder nacional del PAN ve en el alcalde de Puebla, Eduardo Rivera, como un prospecto más que importante rumbo a la gubernatura.
Lo que no debe perder de vista, ni Marko Cortés, ni Eduardo Rivera, es que para ganarle a Morena en el 2024 en Puebla necesita de aliados fuertes y bien posicionados en el interior del estado y ahí surge la figura del PRI.
Ya mañana le contaré de un pre-destape a la gubernatura que ocurrió al interior del PRI desde la Sierra Norte.
En el PRI quieren jugar con su propio gallo y eso no le beneficia al PAN y mucho menos a Eduardo Rivera.
Mañana le contaré esa historia.
Mientras tanto se debe concluir la visita de Marko Cortés como el fin de una era (Genoveva) y el inicio de una nueva (con Lalo Rivera) en el PAN de Puebla.
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