

El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, exhortó a las y los presidentes municipales a conducirse con honestidad y a no incurrir en prácticas de corrupción, como el uso de constructoras propias para la ejecución de obras públicas.
Puntualizó que las autoridades municipales no deben aceptar “moches”, ni mucho menos utilizar empresas constructoras de su propiedad para realizar obras financiadas con recursos públicos.
“Cuando una autoridad tiene su constructora y esa autoridad construye, es un delito”, subrayó.
Y refirió que, en el caso de los alcaldes emanados de Morena, solicitará a su partido revisar el actuar de los ediles y de las autoridades vinculadas.
Subrayó que su administración tiene como prioridad caminar conforme a los principios de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.
Aclaró que los módulos y programas de construcción deben destinarse exclusivamente al beneficio de la población y no pueden ser utilizados por los presidentes municipales para intereses personales.
Finalmente hizo un llamado a combatir la corrupción y a fortalecer la transparencia en los municipios.






