Falso guacamole, la tendencia sin aguacate que inventaron los taqueros

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POR EL FINANCIERO

Hay una tendencia entre los chefs de diversas partes del mundo: dejar de usar aguacate.

En días pasados se dio a conocer que cada vez más cocinas eliminan esta fruta de sus menús, ya que tiene una enorme huella de carbono a la enorme cantidad de agua que se requiere para hacerlos crecer: en cada uno se utilizan 230 litros de agua, según información de The Guardian.

El nombre de este fruto viene del náhuatl ahuacatl, que significa testículo, lo cual hace referencia a su forma, es uno de los ingredientes mexicanos que conquistó el mundo y lo vemos como protagonista hasta en los tazones del Super Bowl.

Ahora por su alta demanda y costo ambiental, hay establecimientos como cadena de restaurantes mexicanos Wahaca en el Reino Unido, donde ya están haciendo una salsa en la que reemplaza el aguacate, la preparan con habas, chile verde, lima y cilantro.

El secreto mejor guardado de los taqueros
Desde hace mucho tiempo algunas taquerías chilangas ofrecen entre su barra de salsas una conocida como “falso guacamole”, que se diferencia del guacamole y de la salsa de aguacate porque ésta última sí lleva un poco de esta fruta llamada “oro verde”.

En el 2019 esta receta fue publicada en Youtube por la cocinera Alejandra de Nava, quien rompió el corazón de los amantes del aguacate, admiradores de ese guacamole taquero que siempre estaba verde, picosito, jamás se oxidaba.

En el un video titulado “Falso guacamole: el secreto de los taqueros”, Alejandra explicó que en los puestos es bastante común este tipo de salsa que ofrece el sabor y la textura del aguacate a menor precio y sin que nadie lo note, el misterio es que en lugar de aguacate lleva calabacita.

Hacerlo es muy sencillo.

La receta que se adelantó al #noavocado
Para hacerlo se requiere una calabacita partida, cuatro tomates verdes pelados, dos cucharadas de aceite, un chile jalapeño partido a la mitad, dos dientes de ajo pelados, media cucharadita de sal y un poco de cilantro.

Se pone agua en una olla, cuando esté hirviendo se echa la calabacita y los tomates, deben dejarse ahí por cinco minutos, aproximadamente; cuando estén blandos hay que retirar, cuidando no se cocinen de más. Mientras tanto se fríe en aceite un chile jalapeño.

Ya que están listos estos ingredientes todo se lleva a la licuadora (sin el agua de los tomates), se agrega el aceite en el que se frieron los trozos de chile, un poco de cilantro y la sal.

Todo se muele y listo, ni siquiera te darás cuenta de que no tiene aguacate.