

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó al Congreso del Estado fijar una postura institucional e implementar un código de ética riguroso tras los comentarios discriminatorios de las diputadas locales Nayeli Salvatori Bojalil y Graciela Palomares Ramírez contra las personas adultas mayores.
A través del pronunciamiento, el organismo sostuvo que las expresiones de las legisladoras —quienes afirmaron que los adultos mayores “huelen a baúl”— constituyen edadismo y violencia institucional, por lo que exigió al Poder Legislativo tomar medidas inmediatas.
Demandó a la LXII Legislatura pronunciarse formalmente y establecer reglas éticas para prohibir discursos de odio por parte de sus integrantes en cualquier plataforma.
Planteó someter a procesos de sensibilización en vejez y derechos humanos a las diputadas involucradas y a la totalidad del Pleno.
Además, subrayó que las disculpas públicas no reparan el daño moral ni justifica la conducta bajo el argumento del humor.














