El triunfo de Petro y Márquez fortalece a la izquierda latinoamericana

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Por: Mayra Sánchez García

“Soy parte de aquellas mujeres que usan el amor maternal para cuidar su territorio como espacio de vida: de quienes alzan la voz para parar la destrucción de los ríos, de los bosques, de los páramos”
Francia Márquez, Goldman Prize 2018

De guerrillero a senador y de senador a nuevo presidente de Colombia. Solo bastaron unos años para que Gustavo Petro y Francia Márquez con 11.2 millones de votos dieran voz a la izquierda colombiana. Recordemos la interesante trayectoria de Petro, el economista especializado en medio ambiente, de 62 años que ha venido abriendo brecha desde que en la década de los 80 lo identificábamos como guerrillero del Movimiento 19 de Abril (M-19), grupo que buscaba imponer sus ideas mediante las armas pero que se diferenció de otras guerrillas de la época en varios aspectos: ·el M-19 llegó a ser un poderoso ejército, pero nunca tuvo el poderío militar de las FARC, que lucraban del narcotráfico.

“La ideología del M-19 se definió con tres conceptos: nacionalismo, democracia económica y política, y justicia social” (Antonio Navarro Wolff, exguerrillero que fue segundo comandante de la organización).

Estos fueron sus antecedentes, años después sería alcalde de Bogotá (2012 a 2015) y hasta hoy senador. Éste era el tercer intento que realizaba por llegar a la presidencia.
Su triunfo acompañado de Francia Márquez, feminista y activista medioambiental deja un mensaje claro en favor de la igualdad de género y por supuesto, de la igualdad étnica en un país que había estado gobernado por hombres de derecha, de élites urbanas y en su mayoría de raza blanca.

Y seguramente, te preguntarás ¿cuál ha sido la trayectoria de esta mujer afrocolombiana, de 40 años?

Ella no será la primera mujer en gobernar su país, le precedió Martha Lucía Ramírez, pero, cabe mencionar que, si será la primera mujer afrocolombiana que sustenta sus líneas discursivas contra la discriminación sistémica que sufren las comunidades étnicas, promete erradicar el racismo, reivindicar los derechos de las mujeres, de las etnias y de la comunidad LGTBIQ+.
Ella espera estar al frente de la creación del ministerio de la igualdad, lugar desde donde pretende reducir las brechas sociales e históricas que han hecho que Colombia sea uno de los países más desiguales de Latinoamérica.
Márquez, viene de orígenes humildes de la región de Cauca. Recordemos que en 2015 recibió el Premio Nacional a la defensa de los derechos humanos en Colombia en la categoría Defensora del Año por liderar la llamada “Marcha de los Turbantes” en 2014, en la que se exigió al gobierno colombiano un proceso de titulación de tierras para las mujeres. Un acto de valentía fue el haberse manifestado en contra de la desviación del cauce del río Ovejas y logró que la corte suprema de Colombia detuviera el proyecto luego de la marcha de 80 mujeres, durante 10 días, por 350 millas dirigida rumbo a la capital colombiana para protestar contra la minería ilegal que contaminaba el río.

“Así llegaron hasta Bogotá y se tomaron el Ministerio del Interior en un cara a cara con la entonces viceministra para la Participación e Igualdad de Derechos del Ministerio, embajadora en Uruguay, Carmen Vasquez. Allí se declararon en asamblea permanente. No veían voluntad del gobierno para frenar la minería: Sí, llegaron las negras, pero nadie nos ponía atención, decían en las entrevistas que les dieron a los medios en su momento. Hasta las catalogaron como una amenaza para la seguridad nacional por la cercanía a la casa presidencial, pero de allí no se movieron. Decían que ellas habían pagado por esa casa, la habían pagado con cada gramo de oro que terminaba gastando en el arroz para sus hijos. Esa también era su casa”. (Tomado de: Francia Márquez historia de un milagro social)

En 2017 recibió la llamada que marcó su vida, era la ganadora del Premio otorgado por la Fundación Goldman, el mejor conocido como el “Nobel verde”, a partir de este momento, la voz de Francia sería la voz de las mujeres; la voz del pueblo; la voz de los campesinos; la voz de muchas comunidades vulnerables y la voz de la Colombia afro.

Si bien es cierto que, el camino para Francia no ha sido fácil, hoy día, se consolida como una mujer que ante las adversidades ha dado grandes batallas. Ser mujer la invitó a enfrentar retos diarios y constantes.
Hoy, es doble el reconocimiento que le hago por la valentía con la que ha enfrentado al sistema desde su doble condición: mujer/afrocolombiana.

@mayrusmayrus7