

El gobernador Alejandro Armenta Mier afirmó que 90 por ciento de los cinco presidentes municipales que han tenido que separarse del cargo tenían empresas constructoras que usaban para beneficiarse de la obra pública en sus municipios.
En rueda de prensa, señaló que estos “alcaldes constructores” sólo buscaban cuánto dinero podían obtener de obras como la pavimentación de calles.
Lo anterior, en alusión a los exediles de Chalchicomula de Sesma, Tlachichuca, San Nicolás Buenos Aires, Ahuazotepec y Cuautempan, que tuvieron que dejar su cargo debido a las investigados en su contra por su posible vinculación con la delincuencia.
El mandatario advirtió que en los municipios existen esquemas de corrupción que denominó “calle-moche, calle-milpa”, mediante los cuales se benefician a autoridades locales.
Mientras que a nivel estatal, sostuvo que su administración redujo los costos mediante la adquisición de maquinaria propia y afirmó que pavimentar calles y carreteras cuesta hasta una tercera parte menos.
Con este modelo, aseguró, el Gobierno de Puebla alcanzará este año la meta de 28 mil calles pavimentadas.










