
Por: Juan Carlos Vázquez Hernández
El Club Puebla perdió 4-1 en la cancha del estadio Cuauhtémoc. El estratega Gerardo Espinoza no ocultó su frustración y dio la cara ante los medios: “Tenemos que seguir hacia adelante y seguir dándolo”, ya que es horripilante perder 4-1 en tu cancha, es inaudito.
Inició el partido y el Club Puebla salía de manera tibia, permitiéndole tener a “Rayados” una total posesión del balón, dejando a los “camoteros” jugando al contraataque; sin embargo, esa idea de juego fue la peor decisión que tuvo el director técnico local, Gerardo Espinoza, pues al minuto 16, con un centro pasado, Diego Rossi metió un cabezazo certero pegado al poste, venciendo al guardameta local, Daniel Gutiérrez. No obstante, las acciones ofensivas las tendría en su totalidad “la pandilla”, pues después de 15 minutos, el grito de gol volvería a llegar para los visitantes, todo esto gracias a un tiro de esquina donde intentaban un cabezazo, pero ese balón salió con un pequeño desvío por parte del zaguero local, dejándole servido un rebote a Hugo Cuypers, quien remató desde el área chica para guardar el balón en las redes. No tuvieron que pasar más de tres minutos para que, en un nuevo parpadeo defensivo, apareciera Lucas Ocampos para prender la esférica con una pincelada de técnica y volver a meter el balón a las redes locales, mandando el partido al descanso con un pesado marcador en contra.
Iniciaba el segundo tiempo y el estratega poblano buscó revivir a su equipo moviendo las piezas, mandando al terreno de juego a elementos como Eduardo Armenta y Omar Moreno para inyectar dinamismo al ataque camotero. Sin embargo, la contundencia regia volvió a manifestarse al minuto 61, cuando Roberto de la Rosa aprovechó un balón filtrado para perfilarse y sacar un potente derechazo que perforó las redes por cuarta ocasión, colocando un categórico 0-4 en el marcador que silenció el coloso de la colonia Maravillas.
A pesar de la abultada desventaja y el duro golpe anímico, el Puebla jamás bajó los brazos y buscó el tanto del honor con orgullo. La recompensa a la insistencia llegó al minuto 66, cuando Facundo Almada leyó perfecto un balón suelto en el área tras un rebote y con mucha determinación empujó la esférica al fondo de la cabaña regiomontana para descontar con el 1-4.
En los minutos finales, los “camoteros” buscaron acercarse con centros al área e intentos de Brian Garnica y Luifer Hernández, pero el marcador no se movió más. Con el silbatazo final de Ismael Rosario López, el Puebla sufrió un doloroso descalabro en casa ante unos Rayados sumamente efectivos, complicando severamente su panorama en el torneo.








