

Carlos Gómez / @gomezcarlos79
En Puebla siempre se luchado contra la impunidad y el caso del juez, Enrique Romero Razo, debe ser un ejemplo de la aplicación de la ley, aún en contra de un integrante del Poder Judicial.
La fallida intentona por cambiar de medidas cautelares al feminicida, Manuel Forcelledo, dejó al descubierto que el sistema de procuración y administración de justicia está podrido.
Increíblemente ya se había configurado una acción totalmente injusta e ilegal para que Manuel Forcelledo saliera de prisión para seguir su pena de más de 70 años en su casa.
Si se hubiera concretado tal aberración, sería un desafió más a la memoria de Karla López Albert.
Afortunadamente la trama de la liberación quedó al descubierto y se evitó una de las mayores injusticias en Puebla.
Bajo ningún criterio se podría permitir que el feminicida de Karla López Alberto estuviera libre.
Ya le tocará al juez, Enrique Romero, enfrentar a la justicia desde el penal de Tepexi de Rodríguez.
Ahora queda esperar una sentencia ejemplar para demostrar que en Puebla poco a poco se va terminando con la impunidad.








