Rinde su Primer Informe de Labores la Rectora María Lilia Cedillo Ramírez

Con más de cuatro siglos de historia, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) busca consolidarse como una institución cercana a la sociedad y preparada para enfrentar los retos del futuro. Así lo afirmó la rectora María Lilia Cedillo Ramírez durante la presentación de su Primer Informe de Labores correspondiente a la gestión 2025-2029.

Ante integrantes del Consejo Universitario, autoridades estatales e invitados especiales, Cedillo Ramírez destacó que la fortaleza de la universidad radica en su comunidad y en el ejercicio de su autonomía, al tiempo que planteó la necesidad de construir una institución sólida en los ámbitos académico, financiero y político.

“La universidad tiene que pensar a futuro”, sostuvo la rectora, al señalar que la formación de los estudiantes debe ir más allá de preparar buenos profesionistas. La BUAP, dijo, también tiene la responsabilidad de formar ciudadanos capaces de contribuir a la transformación de Puebla.

Durante el informe se dieron a conocer avances en infraestructura, inclusión, atención a estudiantes, digitalización y fortalecimiento académico. Entre ellos destaca el crecimiento de Ciudad Universitaria 2 (CU2), espacio que concentra cerca del 70 por ciento de la matrícula de las áreas de Ingenierías y Ciencias Naturales y que cuenta con 29 programas académicos.

En materia de bienestar, la universidad reforzó sus redes de acompañamiento con servicios de atención psicológica y psicosocial. A estas acciones se sumó el trabajo de 34 perros entrenados por el Centro de Apoyo Emocional y Terapia Ocupacional (CAETO), utilizados como apoyo en procesos de regulación emocional y manejo del estrés.

La institución también reportó avances en la profesionalización de su personal y en la digitalización de procesos administrativos. Asimismo, las microcredenciales, certificaciones y programas de educación dual buscan acercar la formación universitaria a las necesidades del ámbito profesional.

Uno de los cambios señalados durante el informe fue el acceso directo a 99 programas educativos. Además, estudiantes provenientes de preparatorias y bachilleratos de la propia BUAP tuvieron prioridad para ingresar al nivel superior y pudieron seleccionar hasta tres opciones de carrera.

La expansión de la universidad también se refleja en su presencia territorial. Actualmente, la BUAP tiene presencia en 32 municipios mediante sus complejos regionales, donde ofrece programas de educación media superior y superior.

En cuanto a apoyos económicos, más de 75 mil estudiantes recibieron becas de programas institucionales y gubernamentales. De esta cifra, 15 mil 664 correspondieron a estudiantes de nivel superior mediante apoyos otorgados por la propia universidad.

La institución informó además que más de 20 mil estudiantes de licenciatura concluyeron sus estudios durante este periodo. Para quienes aún no han terminado su carrera, la BUAP anunció la creación de un programa especial para atender el rezago educativo, acompañado de nuevas alternativas de educación continua para egresados.

La investigación científica ocupó también un lugar relevante en el balance. Entre los proyectos mencionados se encuentra el desarrollo de un inoculante capaz de disminuir el uso de agroquímicos en cultivos y la participación universitaria en el desarrollo de un detector para el experimento ALICE 3 del CERN.

En el ámbito social, la Universidad para Adultos graduó a su primera generación con una eficiencia terminal del 91 por ciento. También se realizaron actividades de promoción de la salud, deporte y participación comunitaria, entre ellas el programa BIBeSTU, que reunió a más de 12 mil participantes.

La BUAP extendió igualmente sus acciones hacia las comunidades mediante programas de alfabetización en San Miguel Canoa y San Francisco Totimehuacán, además de una jornada de salud en San Pedro Zacachimalpa, donde fueron atendidas 573 personas.

El cuidado ambiental fue otro de los ejes del periodo. A través de la campaña “Raíces del futuro”, en el Ecocampus Valsequillo comenzó la siembra de 10 mil árboles nativos, junto con la instalación de paneles solares.

Al finalizar su mensaje, Cedillo Ramírez reconoció que los resultados alcanzados son producto del trabajo colectivo de estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores universitarios. También admitió que aún existen retos y procesos por mejorar.

“No somos los mismos que hace cinco años”, afirmó la rectora, al destacar los avances logrados y la necesidad de mantener una universidad cercana a su comunidad y a la sociedad.

Durante el acto, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, reconoció la trayectoria de Cedillo Ramírez y destacó su papel como la primera mujer en encabezar una institución con más de 400 años de historia.

El mandatario estatal manifestó su respaldo a la BUAP y aseguró que su administración mantendrá una relación institucional basada en el respeto a la autonomía universitaria. También adelantó que hacia 2030 se buscará igualar gradualmente la participación del subsidio estatal con el federal.

Con este primer informe, la BUAP presentó un balance que combina expansión académica, atención a estudiantes, investigación, infraestructura y vinculación social, mientras plantea como reto central mantener su crecimiento sin perder de vista la responsabilidad que tiene con Puebla.