

El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, afiromó que su administración advirtió al Gobierno de Puebla sobre la presunta colusión de la expresidenta municipal de Acatlán de Osorio, Guadalupe Lucero Bárcenas, con grupos de la delincuencia organizada.
Durante una conferencia de prensa, señaló que transportistas y comerciantes que viajaban de Acatlán hacia municipios de Oaxaca, como Huajuapan de León y Mariscala de Juárez, eran víctimas de asaltos, extorsiones y robo de mercancía.
Añadió que estos delitos han disminuido, dicho señalamiento ocurre luego de la renuncia de Lucero Bárcenas, el síndico y siete regidores, y la instalación de un Concejo Municipal por parte del Congreso de Puebla.
Previo a ello, los regidores habían solicitado la revocación de mandato de la alcaldesa por presuntas irregularidades administrativas y falta de transparencia.
La entonces alcaldesa, a su vez, afirmó que sus opositores estaban vinculados con el grupo delictivo Los Rojos, acusación que fue rechazada por los señalados.
Respuesta de Guadalupe García:
A LA OPINIÓN PÚBLICA,
En ejercicio de mi derecho de réplica y de mi presunción de inocencia, rechazo categóricamente las acusaciones infundadas emitidas por el gobernador del estado de Oaxaca, Salomón Jara Cruz quien de manera irresponsable me vincula con grupos del crimen organizado.
Ante sus señalamientos, me veo en la necesidad de precisar lo siguiente:
Niego rotundamente tener o haber tenido nexo alguno con delincuencia Organizada o célula delictiva.
Mi administración se condujo bajo el marco de la ley, es totalmente falso que la supuesta baja de delitos en la carretera federal 190 se deba a mi salida del cargo; por el contrario, la pacificación de las fronteras entre Puebla y Oaxaca se debió a que, bajo mi gestión, la seguridad pública municipal estuvo a cargo del Estado y de la secretaria de Marina.
El gobernador de Oaxaca al parecer ignora que el crimen organizado no operó conmigo, sino en mi contra. Fui objeto de amenazas de muerte, de una parálisis orquestada en mi Cabildo por intereses oscuros y de un atentado directo con un artefacto explosivo en mi propio domicilio.
Atribuirme complicidad con quienes intentaron arrebatarme la vida y desestabilizar mi gobierno es una total perversión de la realidad.
Es de conocimiento público que, durante el ejercicio de mis funciones, fui yo quien denunció de manera abierta las amenazas de grupos delictivos que operan en la zona. Resulta inadmisible y sumamente peligroso que las víctimas de la criminalidad seamos señaladas mediante juicios de valor mediáticos por las propias autoridades.
Los datos, denuncias y hechos delictivos demuestran que el foco rojo de inseguridad, donde se ejecutan los asaltos y despojos en la carretera, se localiza específicamente en el territorio del municipio de Petlalcingo, Puebla, municipio que es más próximo a la zona limítrofe con el estado de Oaxaca, pues este se encuentra a 20 minutos aproximadamente del Estado de Oaxaca y no así el municipio de Acatlán, Puebla, el cual se encuentra aproximadamente a más de una hora del Estado de Oaxaca.
Es en este tramo y localidad donde los ciudadanos del distrito y los usuarios de la vía terrestre se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad ante las bandas delictivas que ahí operan.
Hago un llamado respetuoso pero firme al Gobernador de Oaxaca para que revise minuciosamente sus fuentes de información, ya que es evidente que los datos que le están haciendo llegar no son confiables y carecen de veracidad.
Replicar reportes defectuosos o sesgados de manera pública no solo vulnera la presunción de inocencia, sino que también desvía la atención de las verdaderas problemáticas de seguridad que aquejan a la región limítrofe entre nuestros estados.
A la ciudadanía de Acatlán les reitero: mi compromiso sigue siendo con la verdad, con la legalidad y con el bienestar de nuestra tierra.







