

Carlos Gómez / @gomezcarlos79
Qué razón tenía el gobernador, Alejandro Armenta, al defender una y otra vez el nombramiento del secretario de Educación Pública, Manuel Viveros Narciso, debido a que es el primero de origen indígena, habla náhuatl y, sobre todo, conoce de fondo la educación pública.
El perfil de Manuel Viveros, con el respaldo del secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, permitió, por primera vez, desenmascarar a las normalistas de Teteles y sus asesores que durante años se han apoderado de la Normal Rural “Carmen Serdán”, debido a que ellos son los que han manejado el dinero y el acceso a la educación rural.
Una y otra vez, las normalistas y sus asesores han actuado al margen de la ley, protegiéndose en la bandera de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa.
Pero todo tiene un límite y ayer quedó al descubierto una realidad brutal contra las verdaderas estudiantes que ven en la Escuela Normal Rural una alternativa de estudio.
Ayer conocimos de propia voz de las víctimas que en la Normal Rural de Teteles las obligan a dormir con perros, no les dan de comer, ni las dejan tomar agua, ni bañarse, les quitan sus pertenencias, vigilan sus conversaciones y las someten a un permanente maltrato físico y psicológico.

Todo eso ya forma parte de 15 denuncias penales contra las normalistas radicales y sus asesores y la Fiscalía General del Estado ya trabaja en esas querellas.
Si Manuel Viveros logra rescatar la Normal Rural de Teteles y sacar de una vez por todas a las normalistas radicales y sus asesores para convertirla en una verdadera institución de educación superior para las mujeres de escasos recursos pasará a la historia con altos honores.
Por lo pronto, reitero que el gobernador Alejandro Armenta no se equivocó al tener un secretario de origen indígena porque está haciendo las cosas de manera distinta, eficiente y con un alto sentido de responsabilidad social.










