

Carlos Gómez / @gomezcarlos79
El tiempo ya demostró que Morena carece de eficientes filtros para postular perfiles idóneos para seguir ofreciendo los principios de la Cuarta Transformación y Puebla está entre los estados con más fiascos.
Desde las elecciones del 2024 han sucedido una serie de acontecimientos que deberían preocupar a los líderes de Morena y parece que sólo el gobernador, Alejandro Armenta, está consciente de que los errores tendrán un costo político.
La gente sigue sin entender cómo pudieron postular a personajes como las diputadas, Nay Salvatori y Grace Palomares, o a los alcaldes, Juan Rivera de Chignahuapan, Guadalupe Bárcenas de Acatlán de Osorio o el recién detenido, Juan N. de Tianguismanalco, cuyo cargo fue heredado de inmediato por su hijo Edgar Pérez.
Los poblanos están observando y evaluando todos los errores que han cometido los alcaldes y diputados emanados de Morena en Puebla y a nivel nacional los casos de Rubén Rocha de Sinaloa y Rocío Nahle de Veracruz.
El reto que tiene Morena para el 2027 no será la propuesta de la Cuarta Transformación, sino garantizar a los poblanos perfiles confiables para que puedan obtener un voto de confianza.
No será fácil, pero Morena deberá hacer un verdadero ejercicio de autoevaluación para garantizar que tendrán candidatos y candidatas confiables o de lo contrario habrá un voto de castigo.
Por el momento no se sabe hasta dónde alcanzará el bono democrático con Claudia Sheinbaum, pero el 2027 será una prueba para saber sí Morena podrá retener una tercera vez la Presidencia en el 2030.










