

Carlos Gómez / @gomezcarlos79
Uno de los retos más grandes del mandatario, Alejandro Armenta, es garantizar la gobernabilidad en todo el territorio poblano.
Por eso fue muy significativa la visita que ayer hizo al municipio de Quecholac, el cual es controlado por Antonio Martínez Fuentes, a través de su hija la presidenta municipal, Guadalupe Martínez.
El mensaje político era muy importante para los pobladores de ese municipio: trabajo conjunto.
Y es que si algo necesita Quecholac y todos los municipios es que el gobernador trabaje de manera conjunta con todos los alcaldes por más polémicos y desprestigiados que estén como ocurre con Juan Rivera, alias El Diablo, de Chignahuapan o Guadalupe Bárcenas de Acatlán.
Alejandro Armenta sabe que el próximo año las elecciones van a generar una alta competencia política y tensión, y los alcaldes son clave para evitar la ingobernabilidad.
Por eso la presencia del gobernador en municipios como Chignahuapan y Quecholac es para garantizar el diálogo directo con sus alcaldes y, sobre todo, con sus pobladores.
No se trata de solapar o proteger a los alcaldes, se trata de mandar un mensaje claro y directo a los habitantes de esos municipios de que en Puebla existe gobernabilidad.
Ya la población determinará en el 2027 qué rumbo tomarán sus municipios y qué alcaldes van a elegir.
Pero siempre garantizando la tranquilidad, seguridad y gobernabilidad en todo el estado.
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gomezcarlos79@gmail.com















