

En el estado de Puebla, cerca de 237 mil niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años viven en situación de unión forzada o relaciones extramaritales, reveló la diputada local Norma Pimentel con base en datos del Inegi.
La legisladora del Partido Verde alertó que, además de las zonas serranas donde la práctica se escuda en “usos y costumbres”, la capital poblana se ubica en el “top 10” de municipios con mayor incidencia.
Ante este panorama, Pimentel defendió la urgencia de la reforma aprobada el pasado 21 de mayo por el Congreso local para tipificar el delito de cohabitación forzada.
La nueva ley castiga con penas de 8 a 15 años de prisión a quien obligue, coaccione o gestione que una menor se una de manera informal con un adulto.
Asimismo, la penalidad máxima se eleva hasta los 22 años de cárcel si los responsables son familiares, tutores, o si la víctima pertenece a una comunidad indígena.










