

CIUDAD DE PUEBLA, Pue.- “La historia de México y Puebla no es una línea recta, ni un relato único, es una encrucijada viva de pueblos, resistencias, invasiones y reconstrucciones. Es la voz de quienes fueron silenciados, pero nunca desaparecieron. Es la memoria colectiva que se niega a morir”, destacó la secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez, durante la presentación del libro “Las fundaciones de los pueblos nahua-mixtecos de la Cordillera del Tentzon”, del autor Jairo Roque Zenteno López, obra que recupera la memoria histórica de la región y abre el diálogo sobre la construcción de la identidad nacional.
Laura Artemisa García destacó que este libro, cuyo prólogo fue escrito por ella a invitación del autor, sitúa al lector desde la fundación de estos pueblos hasta la refundación cristiana tras la invasión española. Asimismo, expresó que uno de los retos históricos ha sido terminar con el afán de imposición de visiones que privilegian lo extranjero por encima de lo nacional, de lo nuestro.
“En este contexto, esta obra de nuestro querido maestro Jaime Roque Centeno, se levanta como un acto de dignidad, de justicia histórica, nos recuerda que la historia de esta tierra no comenzó con la conquista, que nuestras raíces son más profundas que cualquier intento de borrarlos y que en la memoria de nuestros pueblos habita la verdad de quiénes somos, herederos y herederas de una cultura milenaria viva, resistente y digna. Este libro nos lleva a recorrer la Cordillera del Tentzón, ese territorio sagrado que ha sido testigo de la conquista”, señaló la secretaria de Bienestar.
La obra documenta que la historia de la región se remonta al año 1174, con el asentamiento de grupos chichimecas nahuas entre los montes Tepeyécatl, Tichimal, Cuautepec, la Malintzin y el Citlaltépetl. Para 1466, el territorio quedó dividido entre Tecamachalco, Tepeaca, Tecali, Quecholac, Cuauhtinchan, Acatzingo, Amozoc y Tepexi, lo que evidencia la riqueza histórica y cultural de esta zona.
El autor Jairo Roque Zenteno López agradeció a la secretaria de Bienestar por su contribución en el prólogo de la obra y resaltó el papel de los cronistas como recuperadores del pasado “nadie escribe como nosotros sobre lo nuestro, nos negamos, al investigar en el archivo de Tecali, por ejemplo, encontramos que 80 por ciento de la población, tiene descendencia indígena y 10 por ciento, afro y el otro 10 por ciento, de otras culturas”, señaló.
Por su parte, la cronista de San Luis Ajajalpan, Tecali de Herrera, Patricia Salvador López, destacó que el prólogo resalta a la historia como herramienta de libertad de conciencia y empoderamiento social, además de representar una oportunidad para acercar este conocimiento a estudiantes y responder cuestionamientos sobre sus orígenes.
En su intervención, la directora del Acervo Cultural de la Secretaría de Cultura, Jeszamine Ayanai Paredes Juárez, enfatizó que el Plan Estatal de Desarrollo establece la preservación de los pueblos originarios como una prioridad, no sólo como deber institucional, sino como un acto de conciencia, razón y compromiso con las raíces.
Estas acciones se enmarcan en la visión del gobernador Alejandro Armenta Mier y de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quienes impulsan el reconocimiento de la diversidad cultural, el fortalecimiento de la identidad y la dignificación de los pueblos originarios como base del desarrollo social.










