

El anuncio del “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que busca un recorte drástico a los presupuestos de los 32 Congresos locales del país, ya comenzó a generar ecos y fricciones en el Poder Legislativo de Puebla.
Mientras el bloque oficialista se alinea con la narrativa de austeridad, la oposición advierte El proyecto presidencial pretende homologar el gasto de las legislaturas estatales para eliminar lo que la mandataria considera recursos excesivos y privilegios burocráticos.
Andrés Villegas Mendoza, de Morena, reafirmó que su bancada respaldará sin dudar la propuesta: “Estamos a favor de la austeridad republicana”, sostuvo.
Por su parte, el diputado del PT, José Luis Figueroa Cortés, aseguró que en el ámbito local no habrá conflicto para apoyar la iniciativa de Sheinbaum.
Desde la bancada del PAN, el coordinador Marcos Castro Martínez calificó la propuesta como “populista”, pues el foco de la reforma electoral y legislativa no debería ser el dinero, sino el blindaje institucional:
En el PRI, la diputada Delfina Pozos Vergara advirtió la necesidad de revisar “las letras chiquitas” para asegurar que un recorte presupuestal no termine vulnerando la autonomía de los estados frente al Poder Ejecutivo.
Según los datos presentados en la “mañanera”, cada diputado poblano cuesta 7.6 millones de pesos al año.
A pesar de que la cifra podría parecer elevada para la ciudadanía, en el comparativo nacional el Congreso de Puebla es el cuarto más barato de México.










