

La dirigencia de Morena en Puebla anunció que implementará mecanismos de revisión mucho más rigurosos para sus futuros candidatos.
Tras los recientes sucesos en Jalisco, donde un edil morenista fue detenido, el partido en la entidad busca blindar sus estructuras para evitar que perfiles vinculados a la criminalidad obtengan candidaturas en el próximo proceso electoral.
El vocero del Comité Ejecutivo Estatal, Agustín Guerrero Castillo, fue enfático al señalar que el método tradicional de consulta ha resultado insuficiente. Para las elecciones de 2027, el partido no se limitará a la burocracia judicial:
Guerrero Castillo explicó que simplemente consultar a la Fiscalía (FGE) sobre procesos abiertos no garantiza la integridad de una persona.
Siguiendo acuerdos del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), se instaurará un órgano evaluador para realizar diagnósticos profundos de cada perfil.
Afirmó que con ello, se busca evitar que personajes ligados a ilícitos aprovechen las siglas del partido para delinquir desde el poder.
“No basta preguntarle a la Fiscalía si hay un proceso abierto de alguna persona que es lo que hacemos regularmente todos los partidos políticos, una vez que tenemos la lista de candidatos (…) vamos a tener filtros más estrictos”, declaró.
La dirigente estatal, Olga Lucía Romero Garci-Crespo, cerró filas con la política de la presidenta Claudia Sheinbaum, al referir que el partido no solapará a servidores públicos que incurran en actos de corrupción o nexos delictivos.







