
La mañana de este miércoles, un joven fue ejecutado en un ataque directo cuando se encontraba afuera de su domicilio en el municipio de Tehuitzingo, el cual se ubica al sur del estado en la mixteca poblana, en los límites con los estados de Oaxaca y Guerrero. Estos hechos que generaron pánico entre vecinos y obligaron a una fuerte movilización policial en la región.
La víctima fue identificada como Francisco V. C., de 21 años de edad, obrero de ocupación, quien fue atacado alrededor de las nueve de la mañana. A la familia de este hombre se le conoce como Los Venancio. De acuerdo con los primeros reportes, sujetos armados que se desplazaban en una motocicleta lo interceptaron en la vía pública y le dispararon a corta distancia, provocándole la muerte de manera casi inmediata.
El crimen ocurrió sobre la calle Emiliano Zapata, entre Allende y Zaragoza, en el barrio Sección Primera, a escasos metros de la escuela primaria “Himno Nacional”. Las detonaciones de arma de fuego sembraron el temor entre vecinos y padres de familia, por lo que alumnos del plantel fueron retirados como medida preventiva ante el riesgo latente.
Tras el ataque, la zona fue acordonada por corporaciones de seguridad, mientras personal de la Coordinación General Especializado en Investigación de Homicidios Dolosos y peritos en criminalística, llevaron a cabo las diligencias correspondientes para el levantamiento del cuerpo e inició la recolección de indicios. El cadáver fue localizado tendido sobre el pavimento, junto a una motocicleta que también fue asegurada como parte de la investigación.
Durante el procesamiento del lugar, se localizaron seis indicios balísticos, consistentes en casquillos calibre 9 milímetros, todos de la marca Blazer, lo que confirmó el tipo de arma utilizada en la agresión. Asimismo, el análisis preliminar del cuerpo permitió establecer que Francisco presentaba al menos siete impactos de proyectil de arma de fuego en distintas partes del cuerpo, principalmente en cabeza, cuello, tórax y abdomen, lesiones que le causaron la muerte.
La investigación quedó asentada dentro de la carpeta FGEP/CDI/CGEIHD/IZUCARMAT-I/000061/2026, bajo la clasificación de homicidio doloso. El cuerpo fue trasladado al anfiteatro regional para la necropsia de ley, que permitirá determinar con precisión la causa de muerte y la trayectoria de los disparos.
Este homicidio no es un hecho aislado. De manera extraoficial trascendió que la víctima pertenecía a la familia Venancio y que presuntamente estaba vinculada con la protección de un sujeto conocido como “El Cholo”, dato que ya es considerado dentro de las líneas de investigación. Además, se recordó que hace aproximadamente cuatro meses, el padre y el hermano de Francisco fueron asesinados en un ataque directo, mientras que una hermana resultó gravemente herida, hechos que en su momento fueron relacionados con un ajuste de cuentas.
Habitantes de Tehuitzingo denunciaron que la violencia se ha vuelto recurrente y que, en esta zona del municipio, los homicidios se repiten con una frecuencia alarmante, sin que hasta ahora se observe una estrategia efectiva que frene la escalada delictiva.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el crimen, identificar a los responsables y determinar si este asesinato guarda relación directa con los antecedentes familiares. Mientras tanto, Tehuitzingo suma otro nombre a la lista de ejecuciones que mantienen a la población viviendo entre el miedo y la incertidumbre.







