

La comparecencia de la titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Idamis Pastor Betancourt, se convirtió en un careo político cuando la diputada Fedrha Suriano Corrales (MC) cuestionó la integridad de la institución, provocando una respuesta personal de la fiscal.
La confrontación escaló cuando se tocaron los perfiles de los colaboradores y militantes de ambas parte.
En primera instancia, Fedrha Suriano criticó la contratación de nueve agentes provenientes del Estado de México que fueron dados de baja por extorsionar a empresarios.
“Usted llevó a la delincuencia a la institución que, paradójicamente, debe combatirla. Ante esto ¿asume su responsabilidad personal por haber permitido que perfiles vinculados con prácticas delictivas ingresaran a la Fiscalía?”
Pastor Betancourt admitió que “confió” en sus colaboradores, pero reviró señalando que MC postuló a exalcaldes Uruviel, Giovanni y Ramiro González Vieyra, que hoy están presos.
“En todas las casas sucede, tan es así diputada que con todo respeto le digo, usted siglo a tres presidentes municipales que se encuentran ahorita en proceso y no por eso nos referimos que usted es culpable de este tema” dijo.
Suriano Corrales reviró y sostuvo que, bajo esa lógica, la fiscal también debería estar bajo investigación penal para determinar si hubo encubrimiento en los actos de su personal.
Al final, la fiscal invitó a la diputada a “sentarse a platicar” sobre los resultados de la dependencia, asegurando que su administración se conduce con rectitud.
Tras el conflicto, la fiscal informó sobre las acciones contra la corrupción dentro de la dependencia durante 2025.
Precisó que existen 11 carpetas de investigación abiertas por corrupción interna; además, el Órgano Interno de Control suspendió a 9 agentes, inhabilitó a 2 y amonestó a otros 2.






