No fue por calzado inadeucado, fue por vicios ocultos los daños en el Parque Juárez: Iván Galindo

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Foto: Puebla No Avanza

Dulce Gómez

El regidor priista, Iván Galindo Castillejos, opinó que el mal estado de la pista de trote del recién inaugurando Parque Benito Juárez se debe a vicios ocultos por parte de la empresa encargada de esta obra, que tuvo una inversión de más de 40 millones de pesos.
Al respecto, el cabildante no compartió la opinión respecto a que el tipo de calzado y actividades en el parque derivaron en la destrucción de la pista de trote.
“No comparto la opinión del Ayuntamiento de Puebla, el hecho que los ciudadanos no lleven el calzado adecuado o idoneo para la pista de trotar no quiere decir que a pocos días tenga que quedar en ese estado o en esas condiciones”, señaló.
En este tenor, recordó que la remodelación del Parque Benito Juárez recientemente fue inaugurada por el gobernador del estado, José Antonio Gali Fayad, y por el alcalde capitalino, Luis Banck Serrato.
Iván Galindo insistió que el mal estado de la pista se debe a vicios ocultos que presentó la firma cuando entregó los trabajos.
“Me da la impresión que son vicios ocultos que presentó la empresa cuando entregó los trabajos quizá por la prisa o premura, pero en todo caso debe ser la empresa la que se haga cargo de las correcciones, no creo que por llevar zapatos y no tenis o por andar en bicicleta y patines se genere el mal estado de la pista”, recalcó.
De tal modo, el integrante del Cuerpo Edilicio exhortó al Gobierno Municipal solicitar a la empresa encargada de la obra el reparo de las afectaciones sin cargo alguno para el propio Ayuntamiento.
“Se lo atribuyo a vicios ocultos por parte de la empresa. Hago un llamado para que el Ayuntamiento de Puebla haga valer la fianza correspondiente para el reparo de estos vicios ocultos sin cargo adicional para el Gobierno Municipal”, finalizó.
Es importante mencionar que trabajadores del lugar afirmaron que las afectaciones derivaron por el calzado de los visitantes; e incluso apuntaron que los zapatos de tacón de las mujeres y los propios patinadores eran los responsables del daño.